En su origen, los derechos humanos están unidos a luchas instituyentes, a procesos de vindicación que anteceden a la creación de toda norma o legislación. No obstante, al delegar su cumplimiento en las instituciones, su carácter como defensas históricas y de creación continua queda sustraído de aquello que les da significado. A partir de este horizonte, David Sánchez Rubio propone devolver esta cualidad instituyente a los derechos humanos, para ligarlos a una praxis continua que atienda las necesidades y corporalidades humanas sin excepciones, y con el menor grado posible de abstracción. El presente libro no contiene tesis definitivas; están en construcción. Parten del formal extrañamiento ante el secuestro de la capacidad de lucha constituyente popular y de la acción cotidiana. ¿En qué momento se sustrajo la participación social de los procesos constituyentes y legislativos? La capacidad de la sociedad civil para implementar sus propios sistemas de garantías —dentro o fuera del marco legal— debe ser restituida no para atentar contra las normas, sino para complementar la dimensión institucional que sólo concibe derechos humanos de manera post-violatoria; es decir, una vez que se han quebrantado. Un fuerte compromiso ético por lo humano y sus condiciones dignas de existencia junto con la naturaleza fluye en este intento, dirigido a insuflar la defensa y la construcción diaria del derecho.
Cuando, a mediados de 1914, el mundo conocido se hundía en el abismo, Lenin realizó en Berna lo imposible: leer entre líneas la Wissenschaft der Logik de Hegel. Una lectura inédita, totalmente renovada y telúrica, de la Ciencia de la lógica, que se revelaría capital en la refundación de la izquierda que Lenin se había propuesto acometer y que fraguaría en la Revolución, el magno acontecimiento de 1917. Cien años después, Hegel y las nuevas lógicas del mundo y del Estado. ¿Cómo se es revolucionario hoy? pretende abrir las posibilidades para que acontezca una revolución, aquí y ahora, a la altura de los tiempos. Porque las ideas, parafraseando a Rimbaud, riman con la acción.
En esta ambiciosa obra, rescata Karen Offen la historia de las luchas que libraron las mujeres europeas (y también los hombres) en contra de la dominación masculina. A lo largo de un recorrido de 250 años desde la Ilustración hasta la era atómica, la autora se marca diversos objetivos. Para lectores menos especializados y para aquellos que estén interesados ante todo en la crónica histórica, ofrece un estudio comparativo de gran aliento sobre los desarrollos feministas en las distintas sociedades europeas, así como una relectura de la historia europea desde una perspectiva feminista. En otro nivel, al ofrecer un análisis histórico amplio y preciso, el libro pretende desenmarañar algunas percepciones erróneas y arrojar luz sobre algunos confusos debates contemporáneos sobre la Ilustración, la razón, la naturaleza, la igualdad frente a la diferencia, y lo público frente a lo privado. La autora plantea que los feminismos históricos tienen mucho más que ofrecernos que meras paradojas lógicas y contradicciones, que tienen mucho más que ver con la política sexual que con la filosofía. Las victorias feministas no están relacionadas, en sentido estricto, con esgrimir las razones correctas, ni el género es tan solo «una categoría útil de análisis»; la diferencia sexual se encuentra en el corazón mismo del pensamiento y la política humana.
El último hombre da título a esta novela distópica publicada por Mary Shelley en 1826, en la que retrata una sociedad futura del siglo XXI que ha sido arrasada por una terrible plaga. El narrador, Lionel Verney, único superviviente de la enfermedad, recuerda los años finales de la existencia de la raza humana, cuyo fin profético había sido ya revelado en unas hojas incompletas halladas en la Cueva de la Sibila. Verney es quien con su narración de los acontecimientos deja testimonio del cumplimiento de la profecía y describe el desarrollo de los funestos sucesos que condujeron al triste destino de la humanidad.
Las recurrentes crisis sistémicas ponen de manifiesto –una vez más– la necesidad imperiosa de volver a Marx, de comprender y ahondar en este teórico indiscutible de la modernidad. Una tarea imposible de acometer plenamente sin conocer su vida, sus conflictos y pugnas, del mismo modo que la vasta obra de Marx –por la que arrostró exilios, persecuciones y penurias de toda índole– es clave para entender su trayectoria vital. En este sentido, la presente biografía consigue abordar ambas con pareja equidad y construir una narrativa intelectual a la altura del genio de Tréveris. Este primer volumen se ocupa de la infancia y juventud de Marx, primero en su Tréveris natal y, posteriormente, a lo largo de los estudios de leyes que cursa en las universidades de Bonn y Berlín; aborda las tentativas literarias del joven Karl, su temprana dedicación a la filosofía hegeliana, el protagonismo desempeñado entre los denominados «jóvenes hegelianos» y la intensa amistad que lo unió por entonces al teólogo radical Bruno Bauer. Constituyen unos años de crisis y rupturas en su desarrollo intelectual, que lo llevaron, en lo que sería una constante a lo largo de toda su vida, a abandonar unos proyectos por otros y a reconceptualizar su empresa crítica.
Entre títulos y autores, en Huellas que regresan se emite un plan de acción: atraer historias personales —la experiencia del lenguaje, de la cultura— para restarle algo a una masa creciente de individuos sin memoria. Contra el presente moderno, que se agota en sí mismo, que no conjuga otros tiempos verbales, Ricardo Forster (Buenos Aires, 1957) ha conformado una colección de textos que retrotraen lecturas iniciáticas, películas y fragmentos luminosos de la historia para contraponerlos entre sí, bajo cielos distintos. “Transmitir es apenas guardar fidelidad a los muertos”, dice el autor, es “aprender a traicionarlos” pero no con deslealtad, sino al traducirlos para otras épocas. Sin declararlo directamente, se presenta asimismo en estas páginas una biografía intelectual fundada más en las lecturas que en los grados académicos; más en la pasión que en la crítica destructiva. Así, Dostoievski, Adorno, Salgari, Carpentier (y un tren en la adolescencia) nos conducen a confiar en la memoria y eludir la nostalgia paralizante. Éste es un intento por contagiar la historia y las convicciones políticas desde la estética —y viceversa—, pero no con fantasía, sino como un modo de ensanchar los límites de lo posible. Estas Huellas que regresan van hacia la infancia, los libros y los viajes, deteniéndose en las mil formas de la naturaleza.
En este sintético y aclarador ensayo, el eminente medievalista Jacques Le Goff explica cuál fue la suerte de la moneda o, más bien, de las monedas en la vida, la economía y la mentalidad medieval. En la Edad Media es la Iglesia quien establece la actitud que el cristiano debe tener para con el dinero y el uso que le ha de dar. El dinero ha de tener un valor superior, no mundano; la verdadera riqueza, se insiste, no es de este mundo y, por ello, donar el dinero es tan importante como ganarlo. Sin embargo, la presencia del dinero gana terreno no sólo en el espíritu de los hombres, sino también en su mente. Aun a pesar del lento y limitado desarrollo de la economía medieval, el dinero multiplica su presencia en todos los espacios, desempeñando un papel primordial en el crecimiento de las ciudades y el comercio, y en la constitución de los Estados a lo largo del Medievo.
El presente libro propone al lector un absorbente grand tour por los grandes centros musicales de la Europa del siglo XVIII, de Nápoles a Londres, pasando por Berlín, Viena, Praga y San Petersburgo, con una incursión en el Nuevo Mundo colonial. Con el telón de fondo de una Europa dividida entre un espacio católico y otro protestante, el autor muestra cómo se desarrollaron y mezclaron los estilos «galante» y «culto». Además de considerar en profundidad la obra de Mozart, Haydn y el primer Beethoven, amplía el foco de su análisis para poner de relieve las contribuciones de figuras menos conocidas, pero sin duda relevantes, como Johann Adam Hiller, François-André Philidor o Anna Bon.
En todas partes había una rebelión. Ninguna relación de dominación estaba a salvo: ni la establecida entre los sexos, ni el orden racial, ni las jerarquías de clase, ni las relaciones en las familias, los lugares de trabajo y las universidades. Las convulsiones de finales de los sesenta y principios de los setenta se extendieron rápidamente por todos los sectores de la vida social y económica. Para conjurar la amenaza, las elites de los círculos empresariales idearon nuevas artes de gobierno que incluían la guerra contra los sindicatos, la primacía del valor accionarial y el destronamiento de la política. Sin embargo, el neoliberalismo –que inició así su marcha triunfal– no estuvo determinado por una simple «fobia al Estado» y por el deseo de liberar la economía de las injerencias gubernamentales. Bien al contrario, la estrategia para superar la crisis de gobernabilidad consistió en un liberalismo autoritario en el que la liberalización de la sociedad iba de la mano de nuevas formas de poder impuestas desde arriba: un «Estado fuerte» para una «economía libre» se convirtió en la nueva fórmula mágica de nuestras sociedades capitalistas.
En 1788, la convocatoria de los Estados Generales de Francia, tras un intervalo de más de un siglo y medio, permitió a Emmanuel Sieyès publicar Ideas sobre los medios de actuación de que podrán disponer los representantes de Francia en 1789, donde sienta las bases de su pensamiento político. Escribe Ensayo sobre los privilegios y el mismo año publica su celebrado panfleto: ¿Qué es el Tercer Estado? Comenzaba con la respuesta a la pregunta: «Todo. ¿Qué ha sido hasta ahora en el orden político? Nada. ¿Qué es lo que desea? Ser algo». El panfleto tuvo mucho éxito, y su autor fue admitido en los clubes y las sociedades más selectas de París. A pesar de ser sacerdote, optó por no sentarse con el clero en los Estados Generales y fue elegido como el último de los representantes del Tercer Estado por París. La presente edición ofrece una antología de los tres principales escritos de Emmanuel Sièyes sobre la Revolución francesa de 1789, ya mencionados, y de otros más, realizada por el catedrático Ramón Máiz, traductor y especialista de uno de los principales teóricos al mismo tiempo que actor de la Revolución francesa.
El arte italiano del siglo XV, florecimiento artístico grandioso como la experiencia contemporánea del Humanismo, constituye un territorio historiográfico que reclama la atención de quien lo quiera asumir sin prejuicios. En este sentido, el vigoroso acercamiento metodológico de Renato de Fusco resulta idóneo para estudiar una materia tan diferenciada y multiforme como es el Quattrocento, analizando de forma clara y minuciosa tanto lo que une a las diferentes formas de expresión artística entre sí como aquello que las singulariza, subrayando al tiempo sus más importantes episodios. Su método de trabajo une las aportaciones del estructuralismo y la semiología dentro de una sólida conciencia historiográfica. Así, las categorías interpretativas de forma y sentido, la investigación tipológica sobre los modelos y la iconología sobre los temas sirven para articular un panorama tan vasto como riguroso.
El presente libro se ocupa de la creación musical en los siglos del Renacimiento desde una perspectiva distinta a la habitual. No desecha el estudio de los grandes compositores y sus obras, pero, en lugar de abordarlos de manera «individual», pone el énfasis en otros aspectos: dando la importancia debida a los géneros sacro, profano e instrumental, invita a los lectores a tener en consideración no sólo quién hacía la música, sino quién la promovía (y financiaba) y la escuchaba, quién la conservaba y poseía, y a qué propósitos sociales y estéticos servía. Asimismo, el ocuparse de temas de miras más amplias, como la música y la imaginación literaria o el arte de la improvisación, le permite describir los encuentros musicales de los europeos con otras culturas y lugares.
Este libro le ayudará a descubrir los secretos del sushi de la mano de un reconocido cocinero nipón. Con un sistema de recetas ilustradas paso a paso, el lector conocerá técnicas y utensilios que serán de utilidad para la preparación de diversos platos. Un curso de cocina claro y sencillo que le permitirá convertirse en un experto en la comodidad de su propio hogar.
Una noche de febrero de 1578, Louis de Clermont, señor de Bussy, es emboscado en un callejón de París por los favoritos del rey Enrique III. Diana de Meridor, que está retenida por el señor de Monsoreau, le acoge en su casa y el señor de Bussy, en medio del delirio por las heridas recibidas, cree tener una visión y se enamora perdidamente de ella. En medio de las intrigas políticas y los enfrentamientos de la nobleza cortesana que marcaron el devenir histórico de Francia durante la segunda mitad del siglo xvi, la historia de amor de estos personajes se va desgranando en un relato lleno de aventuras y acción que traza un sorprendente fresco del violento reinado del último de los Valois. La dama de Monsoreau constituye el segundo volumen de la trilogía de Alexandre Dumas centrada en las guerras de religión, al que precede La reina Margot y sigue Los Cuarenta y Cinco.
Son palabras sombrías bajo cualquier circunstancia pero aún más cuando son pronunciadas por el Emperador Palpatine. En Batuu en el borde de las Regiones Desconocidas está gestándose una amenaza para el Imperio. Su existencia es apenas visible sus consecuencias apenas imaginables. Pero es lo suficientemente perturbadora para que el líder imperial ordene una investigación a cargo de sus agentes más poderosos: el despiadado Lord Vader y el brillante estratega el Gran Almirante Thrawn. Ambos compiten por la aprobación del Emperador al mismo tiempo que tienen opiniones opuestas en varios asuntos imperiales (como el proyecto Estrella de la Muerte)
Libro que recoge informaciones relativas a la historia, la geografía, la liturgia, la religión y el pensamiento del pueblo judío, desde sus orígenes hasta nuestros días.
Cuando nacemos, ¿nuestra alma está completamente vacía o contiene ya los principios de la ley divina? ¿Nuestros conocimientos provienen de la experiencia? Este es el punto de partida delos Nuevos ensayos sobre el entendimiento, escritos por G. W. Leibniz entre 1703 y 1704 con el propósito de refutar las ideas de John Locke expuestas, unos años antes, en sus famosos Ensayos sobre el entendimiento humano. La obra tiene la forma de un diálogo entre dos personajes: Filaletes, defensor de los postulados empiristas de Locke, y Teófilo, seguidor de la corriente racionalista y alter ego de Leibniz. Con una nueva traducción, profusamente revisada y anotada, el editor de estos Nuevos ensayos pone de manifiesto la enorme riqueza intelectual de Leibniz, uno de los pensadores más relevantes de la historia intelectual del mundo moderno, y más especialmente si se tienen en cuenta sus notabilísimas aportaciones a ámbitos del conocimiento tan amplios como los de la metafísica, la epistemología, la lógica, las matemáticas, la física, la jurisprudencia o la historia.
El romance de Jules y Evan continúa en esta emocionante y conmovedora historia sobre madurar y enfrentar los desafíos del amor. Nadie dijo que crecer sería fácil, pero Jules no esperaba que fuera tan abrumador: la relación de sus mejores amigos está dañada, su mamá no está lista para soltar el pasado y los problemas con su novio Evan parecen no acabar.Jules está segura de que no hay forma de empeorar la situación... hasta que su cercanía con Shane la hace cuestionar sus verdaderos sentimientos hacia el chico que por mucho tiempo juró odiar. Elegir entre Evan y Shane no debería ser difícil: uno es su guapísimo y misterioso novio; el otro es... un idiópido, pero tantos problemas nublan el juicio de Jules y le impiden dar el siguiente paso.Ahora, no sólo tendrá que enfrentarse a la incertidumbre de lo que vendrá cuando se gradúe, sino que su corazón deberá tomar una decisión que cambiará su vida para siempre.
A pesar de que rechazó el término durante toda su vida, el marxismo es en primer lugar el pensamiento de Karl Marx, pensamiento de una riqueza extraordinaria y en constante evolución. Pero lo que el marxismo debe a Marx es indisociable de lo que le debe a Engels, autor de –entre otras obras– el Manifiesto comunista, y editor póstumo de los volúmenes 2 y 3 de El capital. Después de su muerte, sus ideas fueron desarrolladas de muy diferentes maneras por los pensadores y las corrientes políticas que reclaman ser sus herederas. Incluso hoy en día se inspiran en él los discursos más radicales frente al orden capitalista.